martes, 19 de julio de 2011

cosas que pasan.

Si pudiera encontrar una manera de explicarle al tipo que viaja conmigo en el bus, cual HORRIBLE es su ronquido, se empezaría a preocupar y tal vez hasta dejaría el cigarrillo.

Dispuesto a dormir lo que me queda de viaje, me saco los audífonos, para quedar en silencio. Pero sólo me encuentro con una orquesta de ronquidos a todo nivel, descordinados, agudos, agitados y algunos similares a algún animal desagradable. me sentí en un establo de la granja, miré por la ventana, me puse los audífonos y me sumé a tan melódico anti-concierto.